31 de octubre de 2009

Camila y Esteban

Y Camila le dijo a Esteban: “pasé años buscandote, pero nunca toque tu puerta, siempre parecias indiferente” Esteban no podía creer lo que Camila le estaba contando, quedó perplejo ante tal confesión. Creyó caer. Se sintió centro y público de todo.
Camila iba por su tercer cigarro, hacía años que no fumaba. Parecía que le vinieron los años encima en estos últimos días. Mientras miraba el paisaje no pensaba, en momentos así dejaba de hacerlo. Sólo era fiel al ardor que en su interior se gestaba.
Esteban no podía reconocer, no sólo las palabras, sino su significado y sobre todo su remitente. Sólo pudo sentarse de lado y mirar con Camila el paisaje perdido por horas.

Ante una completa desconocida persona. Esteban recordó haberle pedido esperar, pero en los sueños de ella.

Ella sólo sintió su ardor, no reprimió ni vacilo en un solo momento. Y ante semejante silencio le dijo “No te asustes, no es el fin, tampoco el principio. La vida continúa. Yo seguí, siempre. Prometí no caer de nuevo. Y cumplí, no lo hice”

Esteban la besó. Se reconoció en sus sueños.

+ + + Los años cayeron bien a los dos. Todavía no comprendemos todo el tiempo + + +

Disparador: No hay mas fe que la que construimos

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